El candidato del P.P., César Sánchez, sabe cual es su punto débil: es prácticamente un total desconocido para la gran mayoría de la ciudadanía calpina ya que a pesar de haber estado vinculado al Ayuntamiento durante muchos años siempre se ha quedado al margen o ha desaparecido cuando ha surgido algún problema.
Y ahora, a escasos dos meses de las elecciones, pretende paliar dicha carencia “comprando” su popularidad, dándose a conocer a golpe de talonario.
Todos podemos imaginar el coste de contratar cinco enormes vallas publicitarias para insertar su imagen, o el de celebrar la cena con mujeres donde un buen número de las mismas acudieron a gastos pagados, o aparecer su rostro a toda página en todos los medios de comunicación extranjeros o locales, y seguro que seguirán otros actos similares.
Una publicidad a lo grande que gira exclusivamente en torno a su persona, ninguneando al resto de su candidatura. No quiere que nadie le haga sombra; no hay equipo que valga.
Una publicidad extremadamente costosa que contradice las palabras de austeridad que propugna insistentemente Cesar Sánchez. Se le llena la boca al hablar de la grave situación económica que todos sufrimos; pero al parecer él no la sufre, pues en un par de semanas, y con la única finalidad de autopromocionarse, ha gastado importantes cantidades de dinero demostrando poca sensibilidad con el resto de los ciudadanos.
El PSPV de Calp no comparte la política de promoción personal y derroche de Cesar Sánchez.
Todos los miembros de la candidatura del PSPV han mostrado expresa y públicamente su compromiso de conducirse con austeridad y responsabilidad, incluso asumiendo una reducción del 10 % del sueldo de los concejales. Para los socialistas es una obligación que esta campaña electoral sea sobria y sencilla, sin grandes alardes que supongan un despilfarro; y ello no sólo por exigencias de la situación económica actual, sino también por las limitaciones que impone la normativa electoral, que el P.P. calpino está incumpliendo de manera evidente, y especialmente por respeto hacia los ciudadanos.